Imprimir
Categoría: Artículos
Visto: 1824

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

venus - marte - Silvia CeresQuerer - Poder

Elegir - Accionar

El contacto armónico entre ambos planetas, y no sólo por estar técnicamente en aspecto sino por ubicarse en signos afines a sus naturalezas respectivas, otorga una base para una vida plena, en tanto el sujeto logra lo que desea y desea lo que logra, desde las situaciones de vida más cotidianas a las de mayor sutileza. Dicho de forma rápida: si no están relacionados de manera amistosa es probable que nos equivoquemos al comprar una prenda de vestir o al elegir un gurú.

Es importante evaluar por signo, casa y aspectos qué calidad posee cada uno. Una Venus importante, acompañada por un Marte debilitado va a dejar siempre un resto de insatisfacción, mientras que a la inversa, una posición de Marte resaltada, con una Venus poco deseosa, deja a Marte "con un radical libre" para unirse al deseo de alguna otra persona.

Imaginemos Venus en Tauro que necesita rodearse de factores que le den seguridad emocional acompañada por un encantador y movedizo Marte en Géminis. Ella le pide una cabaña para refugiarse del frío en el invierno y él le trae quinientos planos de rascacielos, casas aerodinámicas y viviendas posibles de construir en la Luna. Pero ahora pensemos a un Marte en Sagitario, dispuesto a emprender una nueva cruzada en busca del Santo Sepulcro (¿qué menos?) y Venus en Cáncer diciendo: "No salgas hoy que hace frío, dan una película linda por la tele y te preparé una sopa rica"...

Cuando se relacionan por un contacto tenso, producen un marcado desasosiego, un sustrato de malestar y disconformidad con la vida propia y con el mundo en general, en tanto lo que quiero no es lo que hago y viceversa. En la peor versión imaginable, es tener al dúo Pimpinela increpándose dentro nuestro todas las horas de todos los días.

venus - marte - Silvia CeresLa oposición si bien pertenece al grupo de los aspectos tensos, no lo es tanto en este caso, en tanto refleja la regencia en el zodíaco: Aries opuesto a Libra y Tauro a Escorpio, denotando que hay un momento para valorar y otro para accionar.

De allí la dificultad de la conjunción, entre otras cosas, porque si uno se encuentra cómodo en el signo, el otro estará en detrimento. De manera que si Venus está fuerte, "sólo hago lo que quiero"; si es Marte el fortalecido "sólo quiero lo que puedo", con lo cual alguna de las dos funciones queda perturbada.

Son planetas que además de sus tareas específicas, permiten manejar similitudes y diferencias con el prójimo. Venus dice: "lo que comparto con Fulano es el gusto por la música”, mientras Marte expresa: "lo que me separa de Fulano es que a él le gusta la vida al aire libre y a mi no".

Este juego de acercamientos y distancias es un factor importante en la constitución de la identidad. Pero también un problema complejo en la sociedad actual, donde el consumo de objetos similares uniforman a la población que simultáneamente recibe la orden de defender a ultranza su individualidad -real o supuesta-.